Falso credo de concretitud
El todo es percibido como una relación de facetas entre facetas, tal que los comportamientos fractales cuánticos están presentes a cualquier nivel. En donde el efecto observador es un actor fundamental en la definición de lo que denominan realidades. Tal que un proceso histórico se hace patente en la definición de un conocimiento básico que es considerado como válido en una colectividad, siendo este transmitido generación a generación bajo un adoctrinamiento, en donde la presencia de grupos de poder se hacen presentes.
El conocimiento básico considerado válido debe mostrarse con capacidad descriptiva abstracta, tal que este pueda ser empleado mostrando su validez en una generalidad de manifestaciones. Lo cual conlleva a que el adoctrinamiento sea tal que este se muestre válido y fundamental en la comprensión parcial de lo que el entorno manifiesta al observador.
Factores que delimitan al conocimiento considerado válido:
  • Evolución histórica de atención a necesidades básicas.
  • Capacidad de percepción de la relación de los eventos manifestados en una realidad determinada.
  • Adoctrinamiento de los pueblos en función del poder que ejercer ciertos grupos dentro de los mismos.
  • El temor a descubrir la presencia de manifestaciones que van más allá de lo que ordinariamente se percibe, dentro del conocimiento impuesto sobre los pobladores.
El adoctrinamiento conlleva a que nuevo conocimiento se enlace al considerado básico, de manera que un conocimiento conexo es generado tal que describa algunas parcialidades de lo mostrado por el mismo. Existiendo un sesgo ineludible entre el conocimiento considerado básico y este que derivado del mismo, pero potencializado a describir cierta aparente parcialidad manifestada por el todo. Siendo este conocimiento afectado por las limitaciones propias de la visión clásica del observador.
Limitaciones del observador clásico:
  • Determinismo de lo percibido.
  • Reduccionismo y minimalismo en la descripción de lo manifestado.
  • Creencia en la concretitud de acción, conformación y manifestación.
  • Creencia en la presencia de una realidad única.
  • La definición de eventos por continuidad de ación.
  • Rechazo de aquello que no es coherente con el credo impuesto como válido.
La visión moderna de la ciencia actual, conlleva a atajos que no son aceptados por la comunidad científica en todos sus extremos. Es claro, que el conocimiento actual es simplemente una sombra del verdadero, tal que dos visiones se derivan del mismo, una dirigida a lo diminuto denomina mecánica cuántica y otra dirigida a lo macroscópico denomina teoría de la relatividad general. Tal que estas tiende a no ser compatibles, pues la primera menciona que todo lo manifestado se basa en potencialidades manifestables, mientras la segunda indica que la manifestación del todo es determinista y concreto.
Visiones:
  • Cuántica: asociada a la potencialidad que muestran los entes diminutos en manifestarse en sus potenciales estados permitidos.
  • Relatividad: El todo es concreto atrapa en una maraña que la conforma el espacio y el tiempo, tal que ambos son facetas otra en que estas percepciones son subjetivas y propias del observador.
Las relaciones de información percibidas en los entornos, bajo la visión moderna cuántica, conlleva a que todo es un producto de potencialidad manifestable, propia de un campo cuántico unificado. Que puede ser visto en sus facetas de acción global y local. Tal que a  nivel global dos sombras del campo cuántico unificado son el campo gravitacional y el campo electromagnético. Mientras que a nivel local una serie de interacciones complejas son manifestadas y asociadas a la fuerza fuerte y débil manifestada en la conformación de estructuras básicas de la materia y su relación con el entorno.
Lo anterior conlleva, a que todo probablemente es producto de manifestaciones de vibraciones del campo cuántico unificado, tal que dependiendo de los grados de libertad que se empleen en la descripción del mismo, se descubre la presencia de esos campo sombra, que son los responsables de generar la ilusión de la presencia de mundos de información objeto que son percibidos por sus respectivos observadores.
Si se emplea lo indicado por Bohr en el estudio de lo que es la materia, se concluye que primariamente es 99.99999 % vacío vibrante. Pero, al introducir lo indicado por Einstein, Higgs y el modelo estándar de partículas, todo es solamente vacío vibrante. Por lo cual, no existe nada concreto en el todo, lo cual es coherente con la idea de que de la nada no puede surgir el todo, simplemente no se tiene claro lo que se significa existencia.
Pruebas de que todo solamente es vibración:
  • Lo indicado por la física cuántica a través de su función de onda.
  • La potencial presencia del campo de acción de Dirac, en donde partículas virtuales transmutan al mundo aparente de lo concreto y regresan a su estado vibracional.
  • El experimento de creación y aniquilación de pares. Tal que la masa y la eléctrica se muestran como facetas de aquello que es definido por vibración.
  • La relación de Einstein en el estudio de la masa a nivel del modelo estándar de partículas fundamentales.
  • La creencia en la igualdad, lo cual no es coherente con lo que muestra la naturaleza, pues en ella no existe la igualdad, sino que lo que manifiesta siempre es autosimilitud. De manera, que la concretitud no es coherente con universos dinámicos, pues la igualdad jamás se manifiesta en los mismos, mostrándose un fenómeno que denominan evolución de los entes y entidades.
Por lo tanto, todo es una manifestación de vibraciones dentro de vibraciones, que se perciben en las diferentes facetas que le son permitidas  manifestar al campo cuántico unificado. De manera, que la concretitud simplemente es producto de la subjetividad con que el observador percibe a su entorno. Por ello, todo es efímero dado que no es concreto, lo cual se puede percibir a cualquier nivel de observación de lo manifestado en la realidad. Siendo similar la manifestación del todo a un fenómeno producto de una conciencia cuántica fractal.